Hay varios factores que pueden intervenir en el riesgo de transmisión del VIH:

  • La cantidad de fluido infectante que entre en contacto.
  • El tiempo que esté en contacto.
  • El estado de la mucosa (sana o con ulceraciones).
  • Condiciones favorables para el VIH, como temperatura, acidez, ausencia de oxígeno, etc.
  • La presencia de enfermedades de transmisión sexual, que generalmente provocan ulceraciones en los genitales y en otras mucosas, son factores que facilitan y aumentan en todas las situaciones de riesgo la infección por VIH.