La principal prueba que se realiza llamada ELISA, mide indirectamente la infección, es decir la reacción de nuestro sistema inmune y no la presencia del virus, y el sistema inmune puede tardar en algunas personas hasta tres meses en reaccionar y ser “leído” por la prueba. Transcurrido el periodo ventana así la prueba es fiable para todas las personas.

Ese tiempo de 90 días desde la última práctica de riesgo es lo que se denomina periodo ventana.

(La llamada prueba rápida es porque el resultado está disponible en unos minutos, NO que no haya que esperar ese periodo ventana para ser del todo fiable).

A veces los médicos realizan la prueba antes de ese periodo si lo estiman oportuno y repiten la prueba para confirmar su resultado pasados los tres meses.

Existen  pruebas de detección directa que detecta el virus en sangre directamente, no la reacción de nuestro sistema inmune, pero no se utiliza en el sistema público de salud cómo primera prueba, sino como prueba de confirmación.

La información médica ofrecida en esta web se ofrece solamente con carácter formativo y educativo, y no pretende sustituir las opiniones, consejos y recomendaciones de un profesional sanitario.

Las decisiones relativas a la salud deben ser tomadas por un profesional sanitario, considerando las características únicas del paciente.

 

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