El Virus del Papiloma Humano (VPH) es la infección de trasmisión sexual más frecuente en todo el mundo. Esta situación se da también en los HSH (hombres que tienen sexo con hombres).

El VPH es un virus del que se conocen más de 200 subtipos conocidos como genotipos. Algunos de ellos producen enfermedades banales (el VPH 1, por ejemplo, produce las verrugas plantares), pero otros subtipos pueden infectar los genitales y provocar lesiones más relevantes (condilomas o verrugas genitales, o incluso cáncer en diferentes localizaciones).

Las cepas con capacidad para producir cáncer se conocen como subtipos de alto riesgo. El VPH 16 y el VPH 18 son los más frecuentes.

La vía de trasmisión de este virus es la sexual, adquiriéndose por contacto directo o indirecto a través de fómites (utensilios o juguetes). Una vez que se ha tenido contacto con el VPH, lo más normal es que eliminemos el virus, pero algunas personas no logran eliminarlo. Es en estos casos donde podemos encontrar lesiones asociadas benignas (condilomas), premalignas (displasias); o cáncer.

La capacidad del VPH para producir lesiones (benignas o malignas) se da por varios factores: primero, por su capacidad para infectar la zona de transición (zona de cambio de las mucosas internas y la piel externa); segundo, porque, para multiplicarse mejor, produce unas proteínas (E6 y E7) que, metafóricamente, alteran la forma en la que célula se divide acelerando este proceso.

Esta aceleración es el proceso inicial de una serie de cambios que puede llevar a derivar en la aparición de un cáncer. La predilección del VPH a infectar la zona de transición le relaciona con lesiones en cuello uterino, ano o cavidad oral y faringe.

¿Qué ocurre tras la infección por VPH?

Que la mayor parte de las personas que se infectan consiguen aclararlo (eliminarlo) gracias a las defensas del organismo (90% de aclaramiento en 2 años en HSH VIH negativos); pero la alteración de la inmunidad en las personas con VIH predispone a que el aclaramiento ocurra con menos frecuencia.

Hay otros factores que aceleran la progresión a cáncer, siendo el tabaquismo uno de los más importantes identificados en el cáncer de cérvix.

El VPH es el causante más importante de cáncer en cuello de útero (100%), cáncer anal en general (88%) y cáncer anal en HSH (98%) pero, no es el único (1).

Es interesante incidir en que la mayoría de los cánceres cervicales o anales se producen por el VPH 16 y 18. También pueden producir, aunque sea más raro, tumores en boca y faringe-laringe.

Aunque la importancia de la relación entre VPH y cáncer es indiscutible, no tiene que alarmarnos en exceso dado que la infección por VPH es muy frecuente en la población general pero el cáncer que se le asocia es poco habitual.

Los estudios disponibles aportan una prevalencia de infección en HSH que alcanza el 60% y 78% (VIH negativos y VIH positivos respectivamente (2)), siendo hasta del 100% en personas con múltiples parejas sexuales a lo largo de la vida (3).

A pesar de estas cifras tan escandalosas, el cáncer anal es mucho menos frecuente (sin quitarle importancia).

Sabemos hoy que el cáncer anal es más frecuente en varones HSH VIH positivos respecto a varones VIH negativos:

  • 131 casos / 100.000 personas-año en VIH positivos frente a 2 casos / 100.000 personas-año en HSH VIH negativos (las mujeres y los varones no HSH con VIH tienen una incidencia intermedia, con 30-46 casos/100.000 p-a (4)).

El VPH, por todo esto, es un problema global de salud sexualdada su capacidad para producir, ocasionalmente, tumores malignos, con mayor repercusión en HSH con VIH, sobre todo, pero también mujeres y hombres no HSH con VIH. Será en estas personas en las que tendremos que establecer estrategias de cribado para su diagnóstico y seguimiento, con el objetivo de evitar la aparición del cáncer de ano.

El cáncer de cuello de útero tiene estrategias de cribado ya implementadas como medidas de Salud Pública, que han hecho que su incidencia se haya reducido de forma muy significativa.

Respecto al cáncer de garganta, aunque un pequeño porcentaje se asocie con el VPH, sabemos que su causa principal es el tabaco y es sobre este factor sobre el que se deben volcar los esfuerzos para evitarlo.

REFERENCIAS
1.- de Sanjosé, Lancet Oncol 2010; de Sanjosé, Eur J Cancer 2013; Alemany, Eur J Cancer 2014; Alemany, Int J Cancer 2015; Alemany, Eur Urol 2016; Castellsagué/Alemany, JNCI 2016
2.- Van Aar et al, AIDS 2013
3.- Cheeson HW, et al . Sexually Transmitted Diseases. 2014
4.- Silverberg M et al. Clin Infect Dis. 2012