¿Cuántos chicos trans conoces? ¿Has tenido la oportunidad de conocer y hablar con alguno?

 

Hablamos cada vez más de la diversidad, las diferentes identidades de género, de cómo somos las personas frente al modelo normativo impuesto durante tantos años, pero ¿vamos más allá de la etiqueta?, ¿de nombrar y hablar de las personas trans como casos hipotéticos?

Detrás de cada artículo, de cada referencia en medios o redes sociales, de cada discusión en el feminismo sobre la inclusión de la mujer trans, detrás de un autobús con frases delictivas que atentan contra el derecho más básico de una persona, el derecho a ser, detrás de todo esto lo que hay son PERSONAS, a las que hacemos, incluso con ese atisbo de visibilidad, la vida muy complicada de forma diaria y a las que apenas conocemos.

Dar voz a realidades vulnerables es un trabajo diario de Apoyo Positivo y no entendemos mejor forma de hacerlo que a través de sus protagonistas, especialmente a través de nuestro grupo joven, donde numerosas personas participan de manera libre, como son y sienten, generando un movimiento juvenil diverso que reivindica, con su desarrollo personal y con su creatividad e innovación, algo imprescindible en la metodología de trabajo de nuestra organización, lo que son y quieren de la sociedad actual.

Leo es una de esas personas de nuestro grupo joven WE LOVE. Ilustrador, diseñador gráfico, y estudiante de bellas artes, representa una nueva generación de hombres trans con voz propia y mucho que contar a través de su activismo y trabajo.

¿Qué siente un chico joven trans? Leo nos lo cuenta.

#AsíEsComoSeVeLaDiversidad

Cuando nos hablan de algún hombre bi o gay, todes tenemos a alguien en la cabeza.
Cuando nos hablan de alguna mujer lesbiana, seguro que pensamos en nuestra amiga, la novia de Mari.
Cuando nos hablan de mujeres trans, siempre se nombra a La Veneno.

Pero, ¿y si te pregunto por la realidad de los chicos trans?

Para mí, los chicos trans, y más aún, los chicos trans no heteros, son los eternos olvidados. Dentro de los hombres, se nos invisibiliza, dentro de los hombres bi o gays, más. Sí, incluso, dentro del propio colectivo.

Llega un momento en el que planteas el como te ve la sociedad, cómo te miran cuando te ven por la calle, y el cómo te van a mirar al conocerte más a fondo. Pues siendo un chico trans, nunca sabes la respuesta.

Obviamente todas las personas del colectivo nacemos ya con estigmas asignados, con obstáculos que superar y con metas que se nos sitúan más lejos que a las demás personas, simplemente por pertenecer al colectivo LGTBIQ+, pero he de decir, que de la que menos oigo, la que menos siento que avanza hacia la visibilidad, es la de los chicos trans.

Al comenzar a asumir tu género, todo cambia, vienen privilegios que no sabías que podías tener, y, siendo sinceros, tampoco es que sientas que se vayan otros, pero sí notas que cambian actitudes respecto a ti, a quién eres, a cómo se te cuestionan las cosas.

Cuando tienes cis-passing (quiere decir que las personas te leen como una persona cis), todo cambia aún más, te das cuenta de que andas seguro por la calle, que la gente no te mira, e incluso que se apartan para dejarte pasar.
Yo flipé la primera vez que me pasó esto.

Pero también es cierto, que empiezas a prestar más atención a las diferencias, al “¿y ahora como me cambio en el vestuario de chicos?” o “no puedo ir a la playa”, “no me siento cómodo entrando a ciertos locales, en espacios muy pegados, en fiestas sin camiseta, en el médico, en el instituto, cuando pasan lista…”, “no puedo hablar con libertad de esto” o incluso “si se enteran, dejarán de verme como un chico”.

Al final, es una situación constante de reconfirmar tu género, tener que reafirmar en cada momento y en cada cosa que hagas, que eres un chico. ¿Y de dónde viene la duda de que seas un chico o no, o el que te vean como un chico o no?

Del patriarcado y el falocentrismo.

El patriarcado nos dice que primero van los hombres, los machos, los jefes de todo, y luego las mujeres, las amas de casa, las cuidadoras…

Y a nosotros, desde que nacimos, nos dijeron que éramos mujeres, y nos criaron para crecer pensando eso, por lo cual, tras equis años de nuestra vida, sintiendo que somos menos, diferentes y que nuestro papel es este, nos damos cuenta de que no es correcto el género que nos impusieron de bebés.

Y ahora, “que si tienes cuerpo de mujer”, que si “eres más débil biológicamente” o “tus cromosomas son de hembra humana y eso te hace mujer y te hace menos que yo”.
Pero cuando, entre muchas comillas, superas el patriarcado, está el falocentrismo.

“No eres hombre porque no tienes pene”, “¿y cuándo vas a operarte para ser un hombre completo?”, y “yo es que soy gay, no me atraen las chicas como tu”.

Creo que son las  frases que más veces he oído cuando se habla de este colectivo.

Y todas estas frases, estas creencias y estos comentarios, no podrían estar más erróneos.

El problema no son los chicos trans, ni sus cuerpos, ni sus cromosomas, ni siquiera la biología.

El problema, y ya no solo de los chicos trans, son los prejuicios y la poca visibilidad.

Hace falta visibilidad, y esto es solo una forma de empezar a dársela.
Rompiendo los estereotipos asignados a lo normativo, visibilizando realidades, creando contenido que informe, explique y deconstruya.

Al final, como persona que intenta expresarse, en todas mis ilustraciones u obras que hago, pretendo visibilizar, romper un poco esquemas y hacer pensar y reflexionar sobre esto mismo, sobre lo que hace falta.

Sobre que cuando oigamos que un chico es trans, no digamos “eso es que antes era una chica”, porque, no, nunca lo fue…

Hacer lo posible por que los niños trans en etapa educativa, puedan oir cada día su nombre real, y no el de nacimiento.

Que si hablamos de embarazos, hablemos de personas gestantes, porque hay también chicos  que pueden tener hijos…
Que dibujemos, ilustremos, mostremos cuerpos diversos, chicos con pecho, con vulva, con vello, sin pecho…

Hacer los espacios más TRANSinclusivos, no negar la entrada a chicos trans a gimnasios de chicos, a baños masculinos, a discotecas gays, hacer menos falocentrista los orgullos, las prácticas sexuales, incluso, los pensamientos…

Se trata de tener empatía y respeto, ganas de deconstruirse, y entender, que por decontruirnos NO perdemos nuestros privilegios ni nuestra situación, pero sí damos la opción a que otras personas tengan una situación mejor.

Y chicos trans maravillosos forman parte del grupo Welove, que se encuadra dentro del programa Jóvenes por la Diversidad de Apoyo Positivo. Es un grupo de trabajo formado por personas jóvenes que parten de una idea principal “jóvenes diverses compartiendo y visibilizando la diversidad a otres jóvenes”.

Este grupo nace de la necesidad de acompañar y concienciar a la gente joven en la diversidad sexual y de género y normalizarla, de esta manera, ante el resto de la sociedad, ya que la falta de educación sexual entre jóvenes contribuye a que no comprendan las diferentes realidades que se viven, y con esto solo se consigue aislar a la persona que no encaje en esa “normalidad” que la sociedad dicta.

Si estás interesade en el programa Jóvenes por la diversidad y/o el grupo WeLove, no dudes en contactar con nosotres.

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Leo Arjona – @inaliondream