Este viernes, 11 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Salida del Armario (Coming Out Day). Este día nos sirve para tomar conciencia de la importancia que tiene la salida del armario y, además, para discutir sobre temas de importancia para el colectivo LGTB+.

La expresión salir del armario empieza a utilizarse en el colectivo homosexual cerca del año 1960.

Primero se comenzó a hablar de la salida como el acto de los homosexuales de mostrarse en manifestaciones y bailes. Fue después cuando se añadió el armario para hacer referencia a lo escondidos y ocultos que se encontraban estas personas.

Aunque desde los años 60, en diferentes ciudades de Estados Unidos, se comenzó a utilizar esta expresión, hasta el año 1988 no se comienza a celebrar este día, coincidiendo con la celebración de la Segunda Marcha por los Derechos de Gais y Lesbianas que tuvo lugar en Washington DC. Primero fue una celebración nacional en Estados Unidos, y poco a poco, se fue extendiendo a otros países hasta convertirse en una celebración internacional.

Entonces, esta expresión hacía referencia a los hombres gais y a las mujeres lesbianas. Ahora, en esta expresión se incluye a cualquier persona del colectivo. Incluso, es una expresión que no solo se utiliza para decir quiénes somos o qué nos gusta, también puede referirse por ejemplo a las personas que dicen públicamente que tienen VIH.

Aunque existen opiniones enfrentadas sobre la salida del armario, no podemos dudar que, salir del armario en la actualidad, es un acto político y, aún más, reivindicativo. Político por salirse de la norma y reivindicativo porque ese paso puede suponer problemas. Lo personal es político, y por ello, un acto personal e individual como la salida del armario puede suponer un acto muy importante de activismo.

Por esto, desde muchos sectores del activismo se sigue exigiendo a los personajes públicos que tomen conciencia y salgan del armario, ya que es muy importante para el colectivo y para las personas de dentro del colectivo que no lo pueden hacer debido a su situación y a su contexto.

Sabemos que no es igual de fácil salir del armario si vivimos en España o si vivimos en Yemen, ya que en este último conocer tu orientación sexual te lleva a una condena de pena de muerte. Igual que no es lo mismo salir del armario en una ciudad abierta y tolerante, que en una familia con ideas y pensamientos más tradicionales, ya que esto puede suponer una ruptura de la relación con la familia y que te echen de casa.

Por lo tanto, para estas personas que por su procedencia, su familia, su religión… no sea posible o fácil salir, ese acto que pueden llevar a cabo las figuras públicas puede favorecer para que vean referentes y tengan recursos para salir si en algún momento lo deciden.

Para aquellas personas que por el hecho de salir del armario se encuentren en una situación de vulnerabilidad debido al maltrato que sufren por su familia, en Apoyo Positivo tenemos el Programa de Viviendas Autogestionadas; que actúa de forma transversal con otros programas de la entidad, tales como el Programa de Orientación Laboral y el Programa de Calidad de Vida.

Si crees que ahora mismo lo necesitas, o conoces a alguien que este pasando por alguna situación de vulnerabilidad puedes ponerte en contacto con educacionsocial@apoyopositivo.org o llámanos al teléfono 639 453 320.