La noticia de un diagnóstico por la infección del VIH puede suponer un gran impacto emocional para muchas personas. Esto es debido a la falta de conocimientos sobre la misma, el estigma que aún hoy día lleva asociada y la discriminación histórica hacia las personas con VIH tanto a nivel personal, como institucional y laboral. 

Esta noticia desencadena una cascada de emociones y una nueva situación para la persona que recibe el diagnóstico, que se enfrentará a un cambio de situación, una especie de duelo que lleva asociado una serie de procesos tanto internos como externos. En muchas ocasiones, puede resultar difícil de manejar y van desde la incredulidad o negación, ira, incertidumbre, culpabilidad, hasta el miedo y la depresión. En muchas ocasiones, es posible que desencadene cuadros de ansiedad generalizada.

Desde este momento, se iniciará un proceso lleno de dudas e incertidumbre; las visitas al médico, los análisis, el comienzo de tratamiento, el enfrentarse a comunicar el diagnóstico a personas cercanas, a la pareja, o posibles parejas sexuales, con las que se haya podido producir una situación de riesgo para la transmisión del virus, y un largo etcétera. Éstas son nuevas situaciones que la persona debe afrontar y que suponen un proceso de adaptación, pudiendo ser de más o menos duración, dependiendo de la situación de la persona, las habilidades personales para el manejo de las emociones y el apoyo recibido.

En este proceso, poder contar con una persona que tiene experiencia en el manejo de la infección, debido a su vivencia personal, puede ser muy beneficioso. Aquí es donde entra en juego la figura del par: una persona que, además de contar con la experiencia de tener VIH, ha recibido una formación específica para realizar la tarea de acompañamiento durante el proceso y de consejo asistido en relación a la infección, caracterizándose por:

  • El establecimiento de una relación de participación y apoyo para aumentar la calidad de vida de las personas con VIH
  • Mejorar sus conductas de salud, el autocuidado, la adherencia al tratamiento y la reducción de comportamientos de riesgo mediante la atención a estas personas y a sus familiares.

Este acompañamiento se realizará libre de juicios personales y desde la perspectiva del cuidado y la empatía.

El par será un modelo de desempeño y manejo de un rol, un referente que comparte con su grupo objetivo ciertas características personales o experiencias claves, como puede ser la coincidencia de estatus estigmatizado en este contexto.

Aportará información científica y real acerca del VIH y del proceso que supone un nuevo diagnóstico, del tratamiento, la indetectabilidad, la salud reproductiva y la posibilidad de llevar a cabo su vida sin que el virus produzca una gran interferencia en la misma. 

Conocer el proceso de la infección, la información más actualizada acerca del tratamiento médico  y su manejo, así como organizaciones y personas dispuestas a ayudarle, proporcionará a la persona una mayor capacidad de control sobre su vida y le ayudará a sentirse comprendida y aceptada para afrontar la nueva situación de forma más resiliente y eficaz.

La educación entre iguales tiene ciertas ventajas si la comparamos con otros tipos de intervención para la prevención del VIH:

  • Mayor credibilidad para aquellas personas a las que va dirigida.
  • Derribo de barreras importantes para una mejor comunicación.
  • Una relación de confianza más estrecha en comparación con otro tipo de relaciones como la de paciente y profesional sanitario.

Esto es posible gracias al proceso de identificación de la persona que recibe el servicio con la que lo proporciona.

Los pares forman parte de programas de ayudas y actúan conforme a protocolos o guías estructuradas, siendo las relaciones de ayuda que establecen con sus iguales distintas a las que suelen establecer en su vida cotidiana. Estos programas de ayudas suelen estar promocionados por entidades como CESIDA (Coordinadora estatal de VIH y sida) y ejecutadas por miembros relacionados con asociaciones que trabajan estrechamente con la población diana. Se lleva a cabo mediante programas específicos como el programa de pares que se ofrece desde nuestra asociación y son servicios que no suponen ningún coste económico para las personas que se benefician de los mismos.

Este tipo de programas suele llevarse a cabo tanto en contextos asociativos comunitarios como en contextos hospitalarios.

La promoción de la salud y prevención del VIH a través de la educación entre pares en el contexto comunitario forma parte de las estrategias de prevención desarrolladas para detener la expansión del VIH y, además, ayudar a las personas que ya han contraído el virus, de forma que puedan proteger su salud, retrasar el progreso de la infección, mitigar el impacto de la misma en la salud mental y evitar la transmisión del VIH a otras personas. Estas estrategias también buscan alcanzar el objetivo 95x95x95x0 de la OMS para 2030:

  • el 95% de la población que tiene el virus del VIH lo sepa;
  • que de éstos, el 95% tenga una carga viral indetectable;
  • que de los anteriores, el 95% tenga una carga viral indetectable;
  • y el 0 hace referencia al estigma.

Todavía debemos trabajar duro para que se elimine el estigma asociado a la infección del VIH.

Hasta el 30 de junio de 2019 se ha recibido, desde las 17 CCAA, Ceuta y Melilla, la notificación de 3.244 nuevos diagnósticos de VIH en el año 2018, lo que representa una tasa de 6,94 por 100.000 habitantes. Estos datos aún tienen que ser revisados y se estima que tras esta revisión, la tasa para 2018 será de 8,65 por 100.000 habitantes cuando se haya completado la notificación de todos los diagnósticos realizados ese año.

 Como ya hemos comentado en anteriormente, en Apoyo Positivo contamos con un Programa de pares en el que participan miembros del equipo y también personas voluntarias, tanto en la Comunidad de Madrid como en la ciudad de Málaga, donde están localizadas nuestras sedes.Un porcentaje elevado de las personas que atendemos dentro del Programa son derivados de los centros hospitalarios de las dos ciudades donde están localizados nuestros centros CASA, pero la atención no está limitada a estas áreas geográficas, ya que, aunque la atención presencial resulta más idónea en este tipo de intervenciones, es posible realizarla de forma online o a distancia, sobre todo en situaciones como la actual pandemia de COVID-19, donde la interacción personal podría suponer un riesgo añadido para personas con ciertas características, como puede ser un sistema inmune débil o deprimido debido a un reciente diagnóstico por VIH.

Este programa va dirigido a personas con VIH, Hepatitis y otras ITS/ITG qué:

  • Tengan un recién diagnóstico y necesiten información de qué significa convivir con alguna de estas realidades hoy en día.
  • Personas que, a pesar de llevar años con alguna de estas infecciones, necesiten un asesoramiento por sentimiento de estigma, aislamiento social, vulneración.
  • Problemas médicos, discapacidad, o falta de cumplimiento de su tratamiento.
  • Cualquier otra circunstancia debido a su enfermedad que les dificulte en su desarrollo social, personal o laboral.
  • Tengan alguna duda de su salud sexual.
  • Personas del entorno familiar, personal y comunitario.

Si crees que podrías beneficiarte de este servicio o conoces a alguien que podría necesitarlo, te animamos a contactar con nosotros.

Contacto Madrid:

Email: pares@apoyopositivo.org

Contacto Málaga:

Email: paresmalaga@apoyopositivo.org 

Teléfono y Whatsapp: 661526714 / 646905265

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