El lunes 23.07.2018 seis jóvenes activistas presentaron sus puntos de vista sobre el compromiso político y social, explicaron por qué el VIH debe ser el centro de la agenda política y propusieron soluciones y próximos pasos de cara al futuro.

 

 

Robbie Lawror, activista irlandés y estudiante de doctorado, destacó los grandes logros en el campo durante los últimos 30 años que, en conjunto, pueden mejorar enormemente las vidas de las personas con VIH. Señaló que el acceso a los tratamientos antirretrovirales, que ha aumentado la esperanza de vida de las personas con VIH a casi los mismos niveles que la población general, no es universal. A continuación preguntó a la audiencia por qué su vida, la vida de un hombre blanco, gay de 30 años, es más importante que la vida de una persona que vive con el VIH en Uganda.

 

 

Oguzhan Latif Nuh, estudiante universitario y miembro de Amsterdam Youth Force (Copresidente de Comunicaciones y Medios y Copresidente del Global Village at AIDS 2018), solicitó una mayor formación en advocacy e incidencia política para los jóvenes que mejoraría la participación e incluso la representación en los parlamentos nacionales y las organizaciones internacionales como la UE, las Naciones Unidas, etc. También remarcó la necesidad de ayudas para las personas que viven con VIH para abordar el estigma en sus comunidades locales hasta el punto de que todos puedan vivir abiertamente con el VIH.

 

 

Bakita Kasadha, una joven activista y consultora del Reino Unido, destacó: las desigualdades en la investigación y la falta de evidencia desagregada por edad y género para poblaciones clave como las mujeres y las personas transgénero en el campo del VIH, la falta de adaptación a la diversidad en los servicios donde se sigue un enfoque de “talla única” o un único tipo de persona, la necesidad de que el campo del VIH reconozca las necesidades de igualdad de género y comience a crear sinergias con otras áreas de enfermedad y la necesidad de inclusión y aliados.

Pascal Akahome, un joven farmacéutico de Nigeria cuya Visa fue denegada y no pudo asistir a la conferencia, se dirigió a la audiencia en un mensaje grabado. Habló de las razones por las que los políticos no se relacionan con los jóvenes que viven con VIH. Habló de corrupción, publicidad negativa, controversias políticas, estigma pero también de la mínima influencia política que tienen las comunidades marginadas. Propuso visibilidad, colaboraciones y seguimiento de todas las intervenciones con el fin de mejorar la influencia política de esas comunidades.

Manuel Maffeo, un estudiante de medicina de Italia, habló sobre las guías médicas y la falta de voluntad política para adoptar innovaciones en ellas como la PrEP. También señaló que las directrices se basan principalmente en la evidencia de la investigación en los hombres y, a menudo carecen de las flexibilidades que pueden cubrir las necesidades de otras poblaciones que viven con el VIH. Cerró su discurso diciendo: “En estos días debes ser 50% médico y 50% activista”.

 

 

Finalmente, Luciana Vigano, una joven abogada de Suiza y miembro de Amsterdam Youth Force (Copresidenta de Comunicaciones y Medios y Copresidenta del Global Village at AIDS2018), solicitó a las personas crear sinergias, hablar con una sola voz, reconocer su propia debilidad, conectarse, ser diferente.

Aquí, en el AIDS2018, los jóvenes parecen estar tomando una posición sobre la respuesta al VIH. Creemos y esperamos que encuentren o se creen los espacios que permitan que se escuche su voz.

 

Somos jóvenes
Nos gusta el sexo y nuestra salud
Luchamos por nuestros derechos sexuales y reproductivos
#PrEPUp

 

*Artículo por Christina Antoniadi, Apoyo Positivo European Liasson