El concepto Infecciones de Transmisión Sexual, o ITS, desde un punto de vista médico, hace referencia a “un conjunto de patologías de etiología infecciosa que dan lugar a diversos cuadros clínicos y donde la transmisión sexual reviste un especial interés epidemiológico aunque puedan transmitirse a través de otros mecanismos” (Guía de buena práctica clínica en Infecciones de transmisión sexual. Organización Médica Colegial de España. OMC. Gobierno de España. Ministerio de sanidad, política social  e igualdad).

Desde Apoyo Positivo, y como ONG que surgió para atender las necesidades de las personas que viven con el VIH, somos conscientes de la necesidad que tenemos como sociedad de abordar este tema.

La importancia de tratar las ITS no radica únicamente en la magnitud que han alcanzado en los últimos años algunas de ellas, sino en la interrelación que se da entre éstas y el VIH. Sabemos desde hace mucho tiempo que, por una parte, las ITS pueden aumentar el riesgo de infección por VIH, al hacer más proclive a la persona infectada por alguna de ellas a adquirir el virus y, también, por el hecho de compartir las mismas vías de transmisión.

Algunas de las mayores dificultades con las que nos encontramos a la hora de diagnosticar las ITS en España tiene que ver con el estigma social que siguen teniendo, así como por el hecho de que algunas veces no se manifiestan y son asintomáticas (no muestran ningún síntoma que nos haga pensar en hacernos pruebas). Estos dos factores, unidos a las dificultades que se encuentran las personas a la hora de hacerse pruebas, hace que muchas de las ITS pasen desapercibidas y no se detenga la cadena de infecciones.

¿Como es la situación de las ITS en nuestro país?

En el caso de España, la situación de las ITS viene caracterizada en los últimos años por un constante aumento de éstas, en especial, en determinados grupos poblacionales.

En este sentido y según los datos epidemiológicos más actualizados (año 2017), se habría dado un enorme aumento en las infecciones gonocócicas (gonorrea), pasando de 4.599 casos en 1995 a 8.722 registrados en el 2017. El perfil de la persona infectada por gonorrea corresponde principalmente a hombres, un 84%, en un rango de edad media de 30 años.

En el caso de la Sífilis, se observa también, aunque con matices según el año en el que nos centremos, un claro ascenso: pasamos así de 1.010 casos detectados en 1995 a los 4.941 detectados en el 2017. En este caso, vemos también un claro sesgo masculino en la tendencia, el 89% de las infecciones corresponden a hombres, en un rango de edad de 20 a 24 años.

Por otro lado, y si nos centramos en valorar la tendencia de la Chlamydia trachomatis, observamos una realidad diferente, ya que, al contrario de lo que pasaba en las otras dos infecciones mencionadas, la Clamydia parece ser que se da más en mujeres (el 52%) que en hombres, aunque haya un mayor equilibrio de infecciones entre ambos. Las tasas más altas se dan en los rangos que van de los 20 a 24 años y los 25 a 34. En el primero de ellos, son las mujeres las más afectadas mientras que en elosegunda sucede al contrario.

Al analizar la incidencia del Linfogranuloma venéreo (infección por Chlamydia trachomatis L1-L3), el sesgo vuelve a ser claramente masculino, el 97% de los casos se dan en hombres, en un rango de edad que va de los 35 a 40 años.

Por último, y en relación a la infección por VIH, queremos recordar que en el 2018 se registraron 3.244 nuevos casos (datos no consolidados). El sesgo en este caso es también masculino. El 85,3% de las nuevas infecciones se han dado en hombres, con una edad media de 36 años. Dentro de los hombres además, el 56,4% de las infecciones se dieron en hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH), seguido de un 26,7% de las infecciones que se dieron en hombres heterosexuales y un 3,2% en personas que se inyectan drogas (PID).

Podemos decir que la tendencia de la infección por VIH (periodo 2009-2018) es descendente en el caso de personas heterosexuales y en PID, mientras que se mantiene estable en el caso de hombres que tienen sexo con otros hombres aunque si que se observa un descenso en HSH de origen español.

Algunas conclusiones y observaciones.

  • Exceptuando la infección por Claymidia, la mayoría de las ITS mencionadas se dan más en hombres que en mujeres.
  • Desde el año 2000 se mantiene una tendencia creciente en las infecciones por Sífilis y Gonorrea. Afectan como hemos dicho más a hombres que a mujeres, y dentro de los hombres además, parece ser que en especial a los hombres que tiene sexo con otros hombres (HSH).
  • En relación al sesgo de edad, la mayoría de las infecciones se dan en jóvenes, aunque se dé alguna excepción como es el Linfogranuloma venéreo. Esto nos hace pensar en la necesidad de facilitar espacios para las realización de pruebas de ITS en los que los jóvenes se sientan aceptados y acompañados, no juzgados, ya que en muchos casos manifiestan no acudir a hacerse pruebas por miedo a que les echen la bronca.

En este sentido, muchos de nuestros usuarios, nos suelen comentar en consulta las dificultades que encuentran para realizarse pruebas de ITS de forma regular y fácil. Se quejan muchas veces de que los espacios para la realización de pruebas que disponen en ciudades grandes como Madrid, tienen horarios muy limitados que desanima  a la hora de testarse con regularidad. 

En el caso de la infección por VIH, y debido a la especial atención que ha recibido por parte de las autoridades y la aparición de nuevas realidades como la indetectabilidad de las personas infectadas, el acceso a PEP y PrEP, la infección está más controlada. Es en la atención del resto de ITS donde no llegamos.

Desde Apoyo Positivo trabajamos para, en la medida de nuestras posibilidades, tratar de paliar esta situación, desde nuestros Centros Comunitarios CASA de Madrid y Torremolinos, Además, en las próximas semanas tendremos novedades en uno de nuestros centros de Madrid.