Desde 1996, y en especial en los últimos diez años, los tratamientos del VIH han permitido que la parte clínica de la enfermedad sea cada día menos preocupante en la vida de las personas que viven con VIH. Una persona que sigue su tratamiento puede vivir una vida en un estado de salud pleno, prácticamente idéntico al de cualquier persona que no tiene el virus.

Pero lo que los medicamentos no han logrado mejorar de la misma forma, son aquellos aspectos que no tienen que ver con la salud física de las personas; sino con su salud emocional y mental. Problemas como el aislamiento, el estigma (externo e interno), la incertidumbre sobre las relaciones amorosas, las relaciones laborales, etc., adquieren mayor relevancia y protagonismo cuando los aspectos clínicos pasan a un segundo plano.

Allí es donde interviene Apoyo Positivo con las reuniones grupales que realizamos cada quince días en la sede del barrio de Lavapiés, en Madrid. Estas reuniones son un espacio donde las personas que vivimos con VIH nos podemos expresar con libertad, compartir vivencias, opiniones, puntos de vista. Estas reuniones están especialmente pensadas para personas de reciente diagnóstico, que aún tienen muchas incertidumbres sobre su vida futura. Pero la experiencia nos demuestra que hay algunas necesidades que no se mitigan con el tiempo. Aun pasados los años, muchas personas necesitan compartir, con otros en la misma situación, sus dudas, sus certezas, sus emociones, sus pensamientos.

Las reuniones de “reciente diagnóstico” (como solemos llamarlas), son un espacio abierto a todo tipo de personas. Aquí acuden personas de diagnóstico muy reciente, de apenas unas semanas, junto con otras que llevan años o incluso décadas diagnosticadas. Personas jóvenes, mayores, de distintas nacionalidades y de muy variadas situaciones personales, compartimos en un espacio común nuestras vivencias. Algo tan simple como poder hablar sin tapujos y poder escuchar a otros, se convierte en una herramienta muy poderosa para poder gestionar esta situación que, por fortuna, ya no es una sentencia para nadie, pero que sigue generando miedos en las personas a quienes les toca vivirla en primera persona.

A pesar de todo esto, en ningún caso son reuniones donde predomine lo negativo; todo lo contrario. Nuestra filosofía es escuchar, si; pero devolver una respuesta positiva que ayude a “normalizar” una situación que hasta no hace mucho era excepcional por lo dramática que podía ser; pero que hoy en día dista de ser dramática en la mayoría de los casos. En las reuniones se ríe mucho más de lo que se llora, porque al final entre todos terminamos por ver que no somos más “extraños” o “raros” que cualquier otra persona que no vive con VIH. Terminamos por ver que nuestros “dramas” y “comedias” no son tan diferentes a los del resto de la gente. Nuestra diversidad nos hace a todos especiales y únicos, independientemente de que tengamos que convivir con un virus y tomar una pastilla diaria o no.

Si te interesa acudir a estas reuniones, puedes escribirnos al siguiente correo electrónico: educacion@apoyopositivo.org