En 2004, cuarenta y ocho países se unieron para firmar y adoptar la Declaración de Dublín, con la que luchar contra el VIH/sida en Europa y Asia Central. Desde el año 2009, el ECDC (Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades) es el responsable de su seguimiento y ejecución.

Dentro de los objetivos de la Declaración de Dublín, se encuentra el cuantificar en qué medida afecta el estigma y la discriminación en el acceso a los servicios de prevención del VIH, realización de pruebas y acceso al tratamiento. En relación a este objetivo, el informe realizado para valorar el progreso de la aplicación de la declaración, nos muestra varias conclusiones interesantes.

Una de las principales conclusiones del informe, es la escasez de datos aportados por los países firmantes; ya que a pesar de que el objetivo claro de esta Declaración de Dublín es registrar cómo afecta el estigma y la discriminación; sólamente el Reino Unido tiene datos al respecto. De estos datos se desprende que el 18% de los migrantes evita los servicios de salud por temor al estigma y la discriminación. 

Los datos también son escasos en cuanto al suministro de condones y programas de promoción de la salud, ya que solo la mitad de los países aportaron datos. En cuanto a las pruebas realizadas a la población, sólo siete países dieron información sobre migrantes, y solo un país aportó datos de los que están en situación administrativa irregular. 

La recogida de datos de buena calidad es la base para planificar intervenciones efectivas y específicas, por lo que los países deberían mejorar la obtención de dichos datos y la vigilancia de sus poblaciones migrantes.

En cuanto a los diagnósticos tardíos en la región, las cifras son ligeramente mejores para los migrantes que para los no migrantes, ya que el 48% de los migrantes fueron diagnosticados tarde, frente al 54% de los no migrantes. 

Aún así las tasas siguen siendo altas, y se deberían aumentar los esfuerzos en la erradicación de los diagnósticos tardíos en esta población. Como herramientas clave para mejorar estas cifras estaría el ampliar el acceso a las pruebas eliminando las barreras que las personas migrantes puedan tener; aumentar el número y la frecuencia de las mismas, y hacer mayor seguimiento de las personas a las que se les realicen.

Es especialmente importante que los migrantes en situación administrativa irregular tengan acceso a estas pruebas de una forma gratuita y todavía existen países que no las ofrecen.

Los datos sobre el probable país de infección, indican que la adquisición del VIH entre las poblaciones migrantes ocurre habitualmente en el país receptor. Sin embargo, el número de países con medidas de prevención primaria, como la distribución de preservativos y la promoción de la salud dirigida a los migrantes, sigue siendo insuficiente, y más pobre aún en el caso de medidas específicas para los que están en situación administrativa irregular. Por ejemplo, el 18% de los países encuestados distribuye preservativos a la población migrante y solo el 12% a los que están en situación administrativa irregular. 

Por todo esto, deberían realizarse programas de salud pública dirigidos a todos los migrantes, incluidos aquellos que han estado en el país durante algún tiempo y los que están en situación administrativa irregular. 

Los países deberían considerar desarrollar y ofrecer programas de prevención primaria del VIH dirigidos a las poblaciones migrantes en riesgo, considerando la diversidad entre los grupos de migrantes.

Además la disponibilidad y el acceso a PrEP para todos aquellos que lo necesitan puede contribuir a mejorar aún más la prevención de la infección por VIH.

Una buena noticia es que la mayoría de los países de Europa y Asia Central (el 88%) ha adoptado una estrategia de tratamiento rápido, independientemente del recuento de CD4. Este dato se ensombrece cuando nos centramos en al acceso al tratamiento de los migrantes en situación administrativa irregular, ya que 18 de los 52 países presentan una política nacional que excluye específicamente el tratamiento para estas personas. 

Actualmente, el 37% de los países encuestados tienen una cobertura de tratamiento para los migrantes, pero en el caso de los que están en situación administrativa irregular estos países se reducen al 18%.

La falta de acceso al tratamiento provoca el aumento de infecciones y el rechazo de estas personas a realizarse pruebas. Por todo esto, los países deben garantizar la eliminación de las barreras que impiden que los migrantes en situación administrativa irregular tengan acceso a pruebas y tratamiento. 

Además del tratamiento oportuno, también es importante que existan servicios de apoyo que ayuden a los migrantes que viven con VIH a mejorar su calidad de vida y a reducir el riesgo de transmisión del VIH. Esto debe incluir pruebas y tratamiento para ITS y servicios específicos de apoyo a la inmigración. 

Según los datos ofrecidos en el informe, la disponibilidad de estos servicios es muy variable en toda la región.

Todas estas medidas contribuirán a mejorar la prevención y el tratamiento de la infección por VIH, en los países de la región.

Desde Apoyo Positivo podemos acompañarte en ese acceso a tratamiento si lo necesitas. Para ello puedes escribir a educacionsocial@apoyopositivo.org

Y recuerda que si quieres realizarte pruebas de VIH, Sífilis, Hepatitis B o Hepatitis C, puedes hacértelas con nosotras: 

CASA Madrid – 617705513

CASA Torremolinos – 670518130.