Sexo Sobrio: una oportunidad. 

ESTAR A GUSTO EN TU PIEL.

Para volver a disfrutar de nuestra erótica, sin alcohol o drogas de por medio, debemos empezar por estar a gusto con nuestro cuerpo. 

Podemos empezar por mirarnos sin juzgarnos, mimarnos, darnos cuidados que no solemos hacer, un baño caliente, una sesión de automasaje, un cambio de look del cabello/vello facial, etc. Trabajar con el aquí y el ahora, el estar presentes en el momento como nos enseña, entre otras disciplinas, el mindfulness. 

Te recomendamos que le eches un vistazo a nuestro anterior post de gestión emocional en la situación del COVID-19.

Las drogas nos hacen tener sensaciones diferentes que las que sentimos al estar en sobriedad, pero también nos impide el estar presentes 100% en lo que estamos haciendo, sintiendo o “consintiendo” (esto es, cuanto más alterada nuestra consciencia por drogas o alcohol, más probabilidades de dejarnos llevar por juegos/prácticas que no nos agradan a priori). Si necesitas esa desinhibición para realizar prácticas que sí te interesan, pero no te atreves a demandarlas en estado sobrio, es algo que puedes trabajar ahora. 

Por otro lado, a pesar de cualquier situación compleja, sigues siendo tú quien demanda, hace u ofrece esas prácticas, ya sea bajo efecto de las drogas o no. Para tus parejas sexuales eres la misma persona, TÚ, quien habla o realiza esas prácticas, por lo que puedes tener una idea de lo que ha funcionado anteriormente, para que puedas repetirlo de manera sobria o gestionarlo, dentro de los espacios que ambas personas acordéis.

Si necesitas las drogas por el dolor en las prácticas que te interesa compartir con tus parejas sexuales, por ejemplo, fisting, es el momento para trabajar con tu cuerpo, explorar sus capacidades, pero también sus limitaciones. ¡No todo vale para todo el mundo, y está bien! Aceptar esto quizá nos dé pena, pero también nos quita un gran peso de encima.

“PLACEREARNOS

Hay varias maneras para trabajar nuestro placer.

  • EN PAREJA
    • Podemos darnos una sesión de caricias, si estamos en pareja durante este confinamiento, pondremos una música suave, y nos dedicaremos por completo a acariciar cada centímetro de piel de nuestra pareja (evitando genitales), sin presión por el tiempo, sin ansiedad por llegar a erecciones, un orgasmo o eyaculación. 
    • Para que sea totalmente satisfactorio podemos negociar primero con nuestra pareja si hay alguna zona de su cuerpo que sea “zona roja” bien por que le produzca muchas cosquillas y deje de ser placentero, bien por recuerdos de algún momento o situación traumática del pasado (abuso, cicatriz, etc). 
    • Una vez hayamos disfrutado de “regalar” esas caricias corporales a nuestra pareja, será nuestro turno.
    • Si el aislamiento nos ha encontrado con pareja, pero no viviendo en el mismo hogar, podemos aprovechar una videollamada. Podemos hacer esto mismo, pero a nuestros propios cuerpos, mientras nuestra pareja nos acompaña virtualmente realizando el mismo ejercicio.
  • AUTOPLACER
    • Si el aislamiento nos encontró sin pareja, podemos realizar este reencuentro con nuestra piel. 
    • Para ello podemos preparar nuestra habitación con velas, música suave, ropa limpia de cama, y todo lo que necesitemos para crear un ambiente relajado y agradable. 
    • Dejar de un lado la vergüenza, estamos a solas, en un espacio seguro, nadie nos ve, nadie nos juzga, intenta no hacerlo tú y acaricia tu cuerpo, sin prisas, puedes incluso añadir un espejo de mano para mirarte desde otros ángulos o puntos de vista.
    • Otra opción son las gotitas masajeadoras. Tras salir de la ducha, en vez de hacerlo con las prisas cotidianas, permanece de pie en la ducha durante al menos 30 segundos, deja fluir esas gotas del último aclarado. Ellas no nos juzgan, nos acarician sin importarles si pasan por una zona con michelín, o con hueso, o con pelo o sin él, etc. 
    • Masturbación: A veces estamos tan acostumbrados a nuestra masturbación a solas, que vamos directamente a lo que sabemos que nos funciona, pero podemos aprovechar para dedicarle tiempo, tener una “cita” contigo mismo. Cambiar de postura, de mano, usar juguetes, etc. y disfrutar del placer por el placer, nada más y nada menos, sin meta ni juzgar.
    • Imaginario erótico: en la mente es donde realmente somos libres 100%, nadie tiene por qué saber lo que pasa por nuestra mente, ni lo que nos excita a nivel fantasía. Juega a añadir nuevas imágenes a tu imaginario erótico, nuevas historias, nuevos escenarios, nuevos personajes. Recuerda:
      • Fantasía es algo que imaginamos y nos excita, pero no queremos llevarlo a la realidad.
      • Deseo, sería algo que nos excita y que nos encantaría llevar a la práctica.

En definitiva, la erótica es comunicación, y ésta tiene que empezar por uno mismo, para que sea lo más placentera y ajustada a nuestros deseos, y valorando toda situación que pueda estar alterando la percepción de éstos.

Cuídate, quiérete y descúbrete de formas diferentes, no hay nada más especial en tu erótica que tú.

Si quieres consultar alguna duda sobre tu sexualidad, siempre puedes contactar con nuestro equipo de sexología a través del email prevencion@apoyopositivo.org.

#QuédateEnCasa

Ilustraciones by @motherofqueer