Comorbilidades: Así es tu vida con VIH

Uno de los mayores miedos al ser diagnosticado con VIH es pensar que no se va a llegar a mayor. 

Por suerte, hoy en día, y con el avance de los antirretrovirales de gran actividad (TARGA), y con una medicación simplificada en una, o varias pastillas, la infección por el virus está controlada, y la persona con VIH llega a ser Indetectable e Intransmisible en la mayoría de los casos.

¿Qué pasa después de ser Indetectable?


Este estado de tu infección por el VIH supone una casi completa inactivación del virus en tu sangre y la imposibilidad de transmitirlo a otras personas. Esto no sólo evita nuevas infecciones, sino que además mejora tu salud a largo plazo, ya que reduce la acción del virus en tu organismo. 

En algunos casos, no se consigue llegar a esa indetectabilidad por diversos motivos: resistencias a fármacos, otras patologías asociadas, etc. ¡No significa un fracaso en tu camino con el virus! Supone una situación a cuidar junto al especialista para mejorarla y lograr el control viral, donde el objetivo principal seguirá siendo un cuidado global de tu salud junto a un tratamiento antirretroviral que controlará lo máximo posible la actividad del VIH en tu sangre.

La esperanza de vida de las personas con VIH en tratamiento es prácticamente la misma que la del resto de la población, pero, como en otros muchos casos, tienes que preocuparte del resto de tu cuerpo, junto a una nueva condición de salud. 

Tienes un corazón que cuidar, un hígado al que prestar atención, una salud mental que mantener, tal y cómo lo haría cualquier otra persona con un proceso clínico crónico. 

Cuando decimos que el VIH está controlado es solo el principio del camino. El viaje empieza con un diagnóstico temprano, manteniendo una buena adherencia al tratamiento y controlando otros factores de salud que afecten a tu estado físico y mental. 

Esto en medicina se conoce como cronicidad y los problemas, o afecciones, que aparecen en paralelo a tu infección, comorbilidades

Una comorbilidad es cada una de las condiciones adicionales a un trastorno primario. La condición adicional no se limita a algo físico, también puede ser un trastorno conductual o mental. 

¿Cuáles son las comorbilidades más comunes en pacientes con VIH?

Las comorbilidades más comunes en pacientes con VIH son:

  • Trastornos de salud mental y emocional, especialmente la ansiedad y la depresión.
  • Enfermedad cardiovascular.
  • Enfermedad renal crónica.
  • Trastornos neurocognitivos.
  • Salud Sexual.
  • Neoplasias* no-definitorias de sida:
    • Linfoma de Hodgkin.
    • Melanoma.
    • Cáncer de pulmón, ano, colon, riñón, faringe, laringe, boca, etc.

*Neoplasia: Masa anormal de tejido que aparece cuando las células se multiplican más de lo debido o no se mueren cuando deberían. 

En el cuidado a largo plazo de tu infección por el VIH, el seguimiento de valores relacionados con estas otras situaciones de salud deberá ser parte esencial, y uno de los puntos a tratar en tus chequeos y conversaciones con tu especialista.

¿A qué se debe la aparición de las comorbilidades?

El VIH, a pesar del control con el TARGA, ocasiona una inflamación continuada en nuestro sistema inmune y organismo, esto produce un envejecimiento prematuro que puede facilitar la aparición de algunas comorbilidades en torno a 10 años antes que la media de personas sin el virus. 

NOTA: ¡Todo esto es el resultado de estudios de cohortes de pacientes, pero no quiere decir que sea algo que pase sí o sí por igual en cada persona con VIH! 

El envejecimiento ya es un proceso natural en toda persona, pero una condición de salud diferente puede favorecer su aceleración y la de un proceso que nos hace “más frágiles”.

Al riesgo variable de tener un peor estado de salud a la misma edad se le conoce como fragilidad, pero no es una sentencia. Si te tomas el cuidado de tu salud, más allá del propio VIH, como parte del camino que tienes que recorrer, está fragilidad puede aparecer mucho después. 

En este contexto de envejecimiento, se conoce la fragilidad como un síndrome que incluye debilidad muscular, pérdida no intencionada de peso, agotamiento físico, lentitud en el desplazamiento y bajos niveles de actividad.

Las causas de la aparición de la fragilidad suelen ser múltiples y entre ellas se encuentran la osteoporosis, sarcopenia (pérdida de masa, fuerza y funcionamiento de los músculos en adultos mayores), o atrofia muscular. En las personas que viven con VIH, todo esto se debe a una combinación de los efectos inflamatorios de la infección crónica, la presencia de enfermedades relacionadas, y los efectos secundarios de algunos tratamientos retrovirales. 

La edad, los factores de riesgo tradicionales, la existencia de coinfecciones, la inflamación persistente, la duración de la infección por VIH, la duración del uso del TAR y la duración de la inmunodeficiencia (tener los recuentos de CD4<200 células), se asocian como factores de riesgo para la aparición de comorbilidades no asociadas al SIDA.

Como siempre, la ecuación no es tan simple. 

Gran parte de las comorbilidades aparecen actualmente en pacientes mayores de 50 años con VIH, algo que podría ser herencia de la elevada toxicidad de los primeros antirretrovirales (TAR). Existen diferencias importantes entre estos pacientes y los nuevos diagnosticados, que han recibido desde el inicio un TARGA con menor toxicidad, por lo que se maneja la hipótesis de que las personas con VIH, mayores 50 años, en un futuro no tendrán tanta carga de comorbilidad. 

Tampoco se puede ignorar el impacto del estilo de vida, como el tabaquismo y la dieta, en el desarrollo de enfermedades no asociadas al VIH. Sin duda hay que prestar más atención al estilo de vida de las personas con VIH, ya que son más comunes que en la población sin el virus.

¿Qué puedo hacer para prevenir la aparición de estas comorbilidades y su manejo?

Lo más importante es que tomes las riendas de este viaje y te acompañes de aquellas personas, junto a los especialistas, que te ayuden a manejar cualquier situación que surja. Algunos tips básicos que te pueden ayudar son:

  • Toma tu medicación según te ha pautado tu especialista. La adherencia al tratamiento es muy importante en el control del VIH y su carga viral en sangre. Dedicaremos las próximas entradas a contarte cosas sobre el tratamiento.
  • Cuida tu salud sexual, evitando sumar más infecciones y patologías a tu condición de salud.
  • Vigila tus hábitos de vida, como fumar, dieta saludable, ejercicio…, todo cuenta y suma en ese cuidado a largo plazo.
  • Dale espacio a tu cuidado emocional, de esto hablaremos también muy pronto, como un capítulo muy especial en el camino con el VIH.
  • Pero, sobre todo, necesitamos que seas un “paciente” activo, una persona comprometida con tu salud y su cuidado, y el protagonista de esta nueva situación en la que siempre puedes pedirnos consejo ,y desde Apoyo Positivo estaremos a tu lado.

El futuro del VIH en cuidados de salud

Queríamos terminar esta entrada diciéndote algo muy importante para nosotres en tu cuidado con el VIH: no estás solo, sola o sole.

Muchos profesionales especializados y entidades comunitarias estamos aquí, desde hace más de 40 años, para minimizar el impacto de un diagnóstico y cuidar de ti, incluso cuando te cueste un poco hacerlo por ti misme.

No sólo a nivel asistencial. 

El sistema de salud trabaja incansablemente para mejorar la atención del VIH en su estructura, teniendo en cuenta su excepcionalidad. El modelo estándar de cuidados para personas con el VIH se está especializando, se está coordinando la acción conjunta entre agentes y estudiando la manera de ofrecer la mejor calidad de atención sanitaria y de vida, teniendo en cuenta todos los factores de los que hoy hemos hablado, pero, sobre todo, tu salud emocional y el abordaje del estigma.

Proyectos como el Pacto Social por la no discriminación e igualdad de trato del Plan Nacional del Sida, el HIV Outcomes o el National Policy de SEISIDA y otras iniciativas, muestran que, por fin, hay un objetivo común primordial: tu bienestar con VIH y el fin del virus en una fecha común para todes, el 2030.

Este objetivo, marcado por ONUSIDA, es también la guía de nuestro nuevo canal de YouTube UNFOLLOW de VIRUS, lanzado junto a GILEAD el pasado mes de septiembre. Un espacio de comunicación virtual, de manos de Ias personas protagonistas de la respuesta al VIH en España, e invitadas especiales, que quiere acompañar este fin histórico a una larga pandemia y ayudarte en la gestión de tu infección y cualquier duda que surja.

Hoy en UNFOLLOW de VIRUS también hablamos de tu calidad de vida con VIH. 

Hoy, como siempre, estamos pensando en ti.

Click, visualiza, comparte, danos un like y suscríbete a #UNFOLLOWdeVIRUS, ¡vamos a acabar con el VIH juntes!