Iván. Monalisa. Iván Monalisa Ojeda. Artista, performer, actor, escritor y un sinfín de facetas más. Iván Monalisa es una persona two-spirit, es decir, no encaja ni en la feminidad, ni en la masculinidad, sino que habita un lugar que no se encuentra categorizada dentro del binarismo de género. Por eso, su existencia, su propio transitar en esta sociedad, ya es un acto político en sí mismo.

Iván Monalisa es artista. Su último libro de relatos, Las biuty queens, es un canto a la sororidad y el cuidado entre las personas migrantes del estado de Nueva York. Tal fue la trascendencia de esta obra, que el propio Pedro Almodóvar habló de ella en una entrevista en pleno confinamiento. Y a partir de ahí todo explotó. Desde entonces no ha dejado de trabajar y la obra, ahora traducida al inglés, se publica en EE.UU. en el mes de junio con prólogo del propio director manchego.

Chilena de nacimiento, han llegado a compararla con Pedro Lemebel, cuestión que no le hace ninguna justicia, ya que sus estilos son muy diferentes y transitan en diferentes facetas de la literatura diversa. Más allá de tener un mismo origen, sus caminos artísticos son muy diferentes.

En 2019, su compatriota y amiga, la actriz y directora Nicole Costa dirigió un documental sobre su vida. El viaje de Monalisa —actualmente disponible en España en la plataforma Filmin— ha cosechado un gran número de premios en los festivales internacionales por los que ha pasado. En él, nos encontramos con una Monalisa superviviente, con un Iván artista y con una comunidad LGTB latina que se apoyan entre sí para sobrevivir a los envites de un país que se traga, al mismo tiempo que libera, al diferente. 

Un personaje único, que constantemente se cuestiona la realidad en la que vive y que no se deja llevar ni por las convenciones sociales ni por el buenismo. Así es nuestra nueva santa.

Bendita tú eres, Iván Monalisa.

  • Has trabajado la interpretación y la escritura, al mismo tiempo que también te has dedicado al trabajo sexual. ¿Qué hay de decisión o necesidad en cada una de tus facetas?

Es decisión y necesidad. Está mezclado porque una cosa no quita la otra. Como quien dice, no todo es color de rosa. Es cierto que me dedicaba al trabajo sexual, pero ya no. Ya colgué los zapatos. El año pasado caí arrestada durante agosto y me puse a llorar, encima de que era todo lo del coronavirus y esa mala onda. Entonces me puse a pensar y dije: oye, ¿por qué estás llorando, si no es la primera vez que estás presa? Pero claro, hay una diferencia. Antes me caía presa de Monalisa. Ahí me di cuenta de que la Monalisa era un disfraz, me tapaba, me cubría.

  • Pero, ¿Monalisa sigue estando?

Sí, claro, Monalisa sigue estando. Todas las cosas que son trabajos de arte son de Monalisa. La Monalisa que se presenta, la que sigue la ceremonia. Todo eso.

  • En tu libro Las Biuty queens realizas un autorretrato sobre migración, prostitución, disidencia de género y relación con las drogas en la ciudad de Nueva York. ¿No te hacer sentir vulnerable hablar desde el yo de una forma tan directa?

No, porque a mí me tocó vivir con un tipo de gente con los que no había disfraces. Y la literatura que yo hago es para mis amistades, así que no tengo que estar disfrazándome.

  • Entonces, cuando escribiste el libro, ¿no te imaginabas que llegaría tan lejos?

Yo sabía que el texto era bueno, pero también tiene que ver lo que pasó con Almodóvar. Por él fue que me llamaron de aquí y me llamaron de allá. Me llamaron incluso de una televisión que quiere hacer una adaptación de la obra.

  • Al mismo tiempo, también nos muestras la mejor cara de esta situación, una relación de sororidad entre mujeres migrantes trans. ¿Qué importancia ha tenido para tu supervivencia social el contar con un núcleo de apoyo y de cuidados mutuo? 

Eso es una cosa que se da mucho entre los inmigrantes, independientemente de que seas trans o no. Como decía Pablo Neruda, lo único que nos dejaron los españoles es el idioma español. Y es que el idioma es muy importante. El que todos hablemos la misma lengua hace la cosa más fácil.

  • ¿Qué sentiste cuando Pedro Almodóvar recomendó tu libro en pleno confinamiento?

Fue en un momento en el que en la gente estaba muriendo como moscas, en plena pandemia. Estábamos en el pico de la enfermedad. Yo había ido a casa de un tipo y de repente veo que tengo unas llamadas de Chile y yo, estando super high, me fui a Central Park. Entonces, en mi onda, me voy allí y estaba esperando ver pasar los ataúdes cuando recibo una llamada de Chile. Y un tipo me dice: oye, ¿qué piensas de lo que dijo Almodóvar de tu obra? Y yo pensé que el tipo me estaba hueveando. No tenía sentido. Pero al final era verdad. Al final le contesté que pensaba que Almodóvar tenía muy buen gusto.

  • ¿Qué tiene Nueva York, que aun siendo una ciudad tan hostil, sigue siendo el paraíso para muchas personas?

Recuerda que Nueva York fue fundado por los holandeses, no por los ingleses. En esos tiempos Holanda tenía esa cosa como de que estaba protegiendo a toda la gente que estaba siendo perseguida. A pesar de que el imperio británico tomó Nueva York rápidamente, creo que ese espíritu queda todavía.

  • Nicole Costa ha dirigido un documental biográfico sobre tu vida que ha cosechado multitud de premios internacionales, ¿cuál crees que es el secreto de tu historia para que llegue a tanta gente, incluso a quienes tienen unas condiciones de vida radicalmente distintas a las tuyas?

Yo no lo sé. Trata muchos temas interesantes. Aparte es un trabajo muy honesto porque parte de la amistad. Además, trata una temática que es la cuestión de género. No estoy hablando de transexualidad, estoy hablando de two-spirits transgender. Además, es la típica historia que habla del trabajo del artista. Así que son muchos puntos los que se tocan.

  • ¿Qué piensas cuando la gente y los medios te llaman el nuevo Pedro Lemebel?

Oh, no, eso ya no pasa. Lo dijeron durante el primer libro, pero en el segundo ya no. Me molestó bastante. Date cuenta de que Pedro Lemebel es barroco y yo no soy barroco. Es tremenda la diferencia. No hay ninguna similitud. 

  • Y por último, ¿qué nos puedes contar de tus futuros proyectos?

Los futuros proyectos están ahí. Lo único que sé es que tengo que escribir y no he escrito mucho. Las biuty queens sale en inglés en junio con la editorial Astra. De hecho, tuve un problema con un tipo de Inglaterra que quería poner The beauty queens, perfectamente escrito en inglés, y le dije que tenía que escribirse mal porque yo con el idioma estoy haciendo un acto político. Finalmente lo dejó así, Las biuty queens, en spanglish. Esta edición va prologada por Pedro Almodóvar que lo hizo de muy buena onda porque solo cobró una caja de libros para regalarle a sus amigos.