Para el blog de hoy rescatamos un trabajo realizado por una diseñadora de moda y artista madrileña. Un trabajo muy interesante que está en sintonía con la labor que desde 1993 realizamos desde Apoyo Positivo (prevención, denuncia y visibilización, entre otras cosas) explorados desde la perspectiva del diseño de moda, utilizando éste  como una vía muy original para contar algo sobre los problemas sociales y en consecuencia los problemas personales que generan.

Laura Graizer Busca crea, en su último año de estudios de diseño de moda (Universidad Politécnica de Milán 2010-2011), dos prendas fuera de lo común dentro del concepto de moda convencional. Un diseño arriesgado y reivindicativo que pone el foco de interés en el Vih-Sida desde los años 80 hasta hoy día.

Imagen 1

La obra consiste en el diseño y la confección de dos prendas-manifiesto en las cuales emplea el uso de la polémica y la sorpresa como medios para atraer la atención, típicos de Franco Moschino (diseñador de moda italiano) y la gráfica característica de Keith Haring (artista y activista social).

Un poncho, que simboliza la obstinación de la sociedad de los años 80 en no ver ni reconocer la gravedad de la situación. Se tapa los ojos y se esconde detrás de una gran capa impermeable. Manifiesta la tendencia a esconder/se, cubir/se  y marginar/se a la enfermedad y a las personas que la padecen.

 

qw

“En aquellos años se intenta ocultar y son los movimientos sociales los que denuncian lo que está ocurriendo. Es lo que quiero reflejar en este trabajo”.

 

El estampado, inspirado en K. Haring muestra mensajes de prevención y sensibilización.

 

Un vestido que representa la lucha por la concienciación de la opinión pública, en su día clamorosa pero, en la actualidad, muy debilitada y por detrás muestra una camisa de fuerza que refleja el miedo, el rechazo, el estigma

“Con este proyecto intento demostrar que es posible, también en el mundo de la moda, unir estética y ética”.

El trabajo se realizó entre 2010 y 2011 y no fue fácil.

sf

Nos cuenta Laura, que Italia sigue siendo un país muy tradicional y el vaticano está muy presente. Las prendas tienen mensajes preventivos y reivindicativos usados en los años 80 y le aconsejaron cambiar la temática o el matiz reivindicativo.

El resultado final fue muy positivo, pero pensaron igualmente que la moda social (como así lo llama Laura), no tiene «mucha cabida en Italia”.

El proyecto se convierte en entender que quiere trabajar en otro sector, otro tipo de moda.

Creo en una moda que se aleja de lo superficial. Que es impermeable a las tendencias. Que no sigue lo trendy, in o out. PROPONGO una moda que se compromete socialmente, que transmite, sensibiliza, educa; que lucha para estar a la altura del ARTE”.

Actualmente Laura trabaja en altrapo-Lab. Laborario de reciclaje textil creativo, con el propósito de aunar el consumo responsable y la moda sostenible a través del reciclaje textil creativo.

En Apoyo Positivo disponemos de las áreas de derechos, salud y educación para no seguir escondiendo/nos, cubriendo/nos ante la situación que aún socialmente y personalmente vivimos con respecto al ViIH.