La dificultad para acceder a los nuevos tratamientos para la hepatitis C, mucho más eficaces y menos tóxicos de los que había hasta el momento, ha hecho que, en los últimos meses, oigamos hablar de este tema con bastante frecuencia. Sin embargo son muchas las preguntas que todavía nos surgen al oír hablar de esta patología, desde qué es, cómo progresa o cuáles son las vías de transmisión.

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¿Qué es la hepatitis, qué la produce, qué tipos hay?

La hepatitis es una inflamación del hígado que puede estar causada por virus, bacterias, parásitos, sustancias químicas o tóxicas…, y cuya progresión afecta al funcionamiento de este órgano. Esta progresión y sus consecuencias dependen de diversos factores como el agente causante, tratamientos, precocidaz del diagnóstico…

Existen varios tipos de hepatitis virales, siendo las más corrientes la A, B y C. El virus de la hepatitis C (VHC), se cronifica en un número muy elevado de personas, en torno al 85%. A su vez, de la hepatitis C se conocen siete genotipos. En nuestro país, el más frecuente es el genotipo 1b, responsable del 60-70% de todos los casos de hepatitis C crónica. El genotipo es un dato indispensable a la hora de poner un tratamiento, ya que no todos los tratamientos son adecuados para todos los genotipos.

En España se estima que hay unas 800.000 personas con hepatitis C, aunque aproximadamente el 80% no lo sabe (según datos de FNETH). Este tasa tan baja de diagnosticados se debe, en parte, a que es una infección que puede permanecer muchos años sin ocasionar ningún tipo de síntomas.

¿Qué síntomas produce?

Los síntomas suelen aparecer en etapas avanzadas de la enfermedad, los que enumeramos a continuación son los más comunes:

  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos).
  • Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen).
  • Sensación de fatiga.
  • Falta de apetito,
  • Coluria (coloración oscura de la orina).
  • Encefalopatía hepática (alteraciones mentales relacionadas con la acumulación de sustancias tóxicas que el hígado no ha podido depurar del todo).

Algunos de estos síntomas, como la ictericia o la fatiga, también pueden aparecer en etapas más tempranas.

¿Cómo se transmite el VHC?

El VHC se transmite sólo por vía sanguínea. Las situaciones de riesgo y transmisión más comunes son:

  • El uso de sangre contaminada en transfusiones (en España, en procedimientos médico-sanitarios realizados antes de 1991).
  • Compartir jeringuillas o tubos para esnifar en el consumo de drogas.
  • Utilización o reutilización de material no esterilizado en la realización de tatuajes, piercings o acupuntura, así como utensilios de higiene personal.
  • Prácticas sexuales sin protección en las que se produzca sangrado.
  • Durante el embarazo o el parto.

¿Cómo saber si tenemos hepatitis C?

Si se ha tenido alguna práctica de riesgo, se puede realizar un análisis de sangre o una prueba rápida. Estas pruebas iniciales determinan la presencia de anticuerpos frente al VHC en la sangre. Hay que tener en cuenta que el organismo tarda de 7 a 8 semanas en producir estos anticuerpos, aunque puede tardar más, por lo que se aconseja, en el caso de dar negativo, repetir la prueba en el plazo de seis meses. Si el resultado es positivo, habrá que confirmar con una analítica para buscar el ARN del virus, y en la que además se determina el genotipo viral.

¿Y después qué? ¿Cómo es la vida de una persona con hepatitis C? En los próximos post os contaremos como es el acceso al tratamiento y la cura en España; qué asesoramiento necesitan las personas con VHC y cómo se realiza desde el programa Psicosocial de Apoyo Positivo.