La Conferencia Internacional sobre el SIDA (AIDS) es el evento de la comunidad científica y asociativa más importante en torno al desafío del VIH/Sida. Con más de 500 actividades (sesiones, conferencias, talleres), y con una asistencia de más de 18.000 investigadores y expertos en salud pública, es un foco para esclarecer e intensificar los compromisos políticos, científicos, asistenciales y financieros.

Este año se realizó su vigésimo segunda edición en la ciudad de Ámsterdam, del 23 al 27 de julio. Su lema Rompiendo las barreras, construyendo puentes marca la necesidad de estrategias que incidan en las poblaciones más claves y vulnerables, las cuales aún no se benefician de los más recientes recursos en prevención y tratamiento. Esta semana, hemos querido resumirlas en nuestro blog.

Un reto: que en el 2030 el sida deje de matar

Las muertes relacionadas con el sida se han reducido a la mitad en la última década, por el acceso a tratamiento de poblaciones a las cuales les era vedado; efecto, también, del esfuerzo por reducir las transmisiones madre-hijo. Ahora bien, el sida se cobra cada año la vida de más de un millón de personas; en la actualidad, 37 millones de personas tienen el VIH; en América Latina, Asia y África, menos de la mitad de personas con diagnóstico VIH+ tiene acceso al tratamiento; y 1,8 millones de personas lo contraen cada año.

Los agentes políticos siguen sin apostar por la salud pública

El escollo principal para terminar con la epidemia tiene bases políticas e ideológicas. A día de hoy, con el conocimiento de la efectividad del tratamiento, que siga habiendo un millón de muertes anuales o más transmisiones es resultado de que los agentes políticos siguen sin apostar por la salud pública. En muchos países de ingresos medianos y bajos el acceso a la medicación no es fácil, y mucho menos el seguimiento de la carga viral de forma rutinaria.

La cascada de tratamiento 90-90-90

Una de las estrategias clave es lo que se conoce como cascada de tratamiento 90-90-90, que se puede resumir en que el 90% de los infectados estén diagnosticados; que, de estos, un 90% reciba medicación, y de ellos el 90% consiga tener una carga viral indetectable. A estos tres 90, los activistas intentan añadir un cuarto: que el 90% de los afectados notifique buenos indicadores en cuanto a calidad de vida, lo que supone abordar el estigma y la discriminación social.

Sin abordar la discriminación hacia las personas con VIH, la prevención está abocada al fracaso

La lucha contra el VIH/Sida no es sólo la prevención o el acceso a tratamiento. Sin abordar la discriminación hacia las personas con VIH, la prevención está abocada al fracaso. En la actualidad, todas las personas con diagnóstico VIH+ comparten el peso del estigma, que no parece reducirse pese a los avances clínicos. La fobia a las personas con VIH no está justificada e impide que nos beneficiemos de lo que supone una sociedad inclusiva y consciente de los riesgos reales del VIH.

College students pose with HIV/AIDS awareness messages painted on their faces during an awareness campaign in the northern Indian city of Chandigarh November 23, 2011. REUTERS/Ajay Verma (INDIA – Tags: SOCIETY HEALTH)

Hay que eliminar las leyes que criminalizan a las personas con VIH

Es necesario eliminar leyes que criminalizan a las personas con VIH, contrarias a los derechos humanos y además un obstáculo para que las personas se realicen la prueba o puedan negociar uso del preservativo con mayor libertad.

En la actualidad, más de 70 países criminalizan a las personas con VIH. Deportación, declaración obligatoria a parejas sexuales independientemente de las prácticas, prohibición de entrada como residente o turista, etc. En aquellos países donde se castiga penalmente a la persona con VIH tras el delito de transmisión del VIH, los tribunales deberían de exigir pruebas de la intencionalidad, dado que una transmisión de VIH está mediada por numerosos factores, entre ellos el desconocer que se porta el virus. No podemos consentir gobiernos que segregan y castigan por estatus serológico.

Indetectable = intransmisible

Lo decimos una vez más, y bien alto: ¡Indetectable= Intransmisible! Se ratifica que con una persona con carga viral inferior a 200 copias no puede haber transmisión del virus mediante relaciones sexuales. Con el tratamiento se consigue lo que se conoce como carga viral indetectable (carga viral inferior a 40 copias), de ahí el lema I=I (Indetectable=Intransmisible). No hay ninguna justificación por la cual haya que temer que exista riesgo de transmisión cuando la carga viral es indetectable.

El estudio Partner 2 ha recogido datos de casi mil parejas de gais que tenían sexo anal desprotegido y que eran serodiscordantes (un miembro de la pareja con VIH y con carga viral indetectable, y el otro sin VIH). Tras más de 77.000 relaciones desprotegidas, no ha habido ninguna transmisión. Este estudio es la continuación de otros, como el Partner1, que avalan lo mismo.

En esta línea, la estrategia que han seguido muchos países de iniciar la terapia antirretroviral lo antes posible en los pacientes y, en consecuencia, acortar la duración del periodo con carga viral detectable, se ha revelado eficaz en la disminución de nuevos diagnósticos.

La única duda aún es si una carga viral indetectable imposibilita la transmisión cuando el fluido es leche materna, que está en estudio.

Efectividad de la PrEP

Se constata (de nuevo) la efectividad de la PrEP para reducir nuevas transmisiones. En Estados Unidos, país con mayor número de estudios y más tasas de población vulnerable con la PrEP, la reducción significativa de nuevos diagnósticos VIH+ está asociada a la Prep. Los nuevos diagnósticos del VIH disminuyeron en un -4,7% en el quintil de estados donde se registra el uso más generalizado de la PrEP. Por el contrario, el número de diagnósticos aumentó en el quintil de estados donde menos se empleaba la PrEP (+0,9%).

La PrEP puede utilizarse mediante dos métodos:

  • A diario, una pastilla cada día.
  • A demanda, esto es, dosificar el consumo según la previsión de cuándo mantener relaciones sexuales. La dosificación a demanda incluye tomar una dosis doble de 2 a 24 horas antes del momento de la práctica sexual, y posteriormente, otro comprimido a las 24 horas y otro adicional a las 48 horas (se puede consumir otro a las 72 horas si se han mantenido varias relaciones con prácticas de riesgo).

Un estudio sobre PrEP realizado en Francia ha certificado en la Conferencia que la dosificación de la PrEP a demanda es igualmente efectiva cuando el usuario está bien informado y se responsabiliza de forma adecuada de su administración.

Avances en el tratamiento y en la investigación

Los tratamientos siguen avanzando. Se presentaron los resultados del estudio GEMINI 1 y 2, en el que han participado, entre otros, 26 centros españoles; la buena recepción del estudio anuncia que una reducción de fármacos en el tratamiento diario de la persona con VIH es posible. Dos fármacos determinados pueden funcionar con una eficacia similar a una triple terapia, si se administran, en principio, a pacientes que nunca han sido tratados y con una carga viral de menos de 500.000 copias por ml. (lo que se consideraría carga viral como muy alta). Una terapia doble consigue con facilidad una carga viral indetectable en el mismo periodo que una triple. Esto permitirá reducir los efectos secundarios del tratamiento de las nuevas personas diagnosticadas, aparte de abaratar considerablemente el coste del tratamiento.

También avanzan las investigaciones para una vacuna contra el VIH. Desde el inicio de la epidemia, se han conseguido avances clínicos impensables, si bien la vacuna contra el VIH siempre ha parecido estar lejos, dadas las características peculiares del virus. Este año se ha presentado el estudio APPROACH, todavía en fase inicial, de Johnson & Johnson que busca lograr una vacuna preventiva contra la enfermedad mediante inmunógenos mosaicos (moléculas capaces de inducir una respuesta inmunitaria) creados con genes de varios subtipos virales. Los médicos revelaron que el procedimiento consistió, primero, en identificar los anticuerpos capaces de neutralizar las cepas del VIH, para después obtener esos anticuerpos con una inmunización basada en la estructura de la proteína de superficie de la enfermedad a los que éstos se unen para aumentar su efectividad.

La vacuna fue desarrollada previamente con macacos, con los que se obtuvo un buen resultado (2 tercios de los macacos resultaron protegidos). Los primeros datos en seres humanos muestran que aquéllos a los que se les ha administrado los anticuerpos y que han estado expuestos al virus no han mostrado seroconversión durante el año de estudio (400 participantes, procedentes de África Oriental, Tailandia, EE UU y Sudáfrica). Solo cinco participantes reportaron efectos adversos, como dolor abdominal, diarrea, mareos o dolor de espalda. Es el primer estudio en búsqueda de vacuna preventiva que incluye personas de distintos continentes o razas. No obstante, el estudio está una fase inicial.

Una siguiente fase incluirá la vacunación y su seguimiento a 2.600 mujeres de Sudáfrica en situación de riesgo de contraer el VIH. El objetivo es que haya una vacuna eficaz para personas en torno al 2030, y que al menos proteja de una docena de cepas del VIH. Los resultados de las pruebas más amplias serán publicados en 2021 o 2022.
Pero los fondos para el VIH han disminuido en el último lustro, en especial en EEUU en el último año. En un ámbito global, estamos casi un 20% por debajo de los fondos necesarios para poder cumplir los objetivos de 2020.

Coinfección VIH y VHC

Existen altas tasas de reinfección de hepatitis C entre hombres homosexuales y bisexuales. Los nuevos medicamentos para Hepatitis C tienen tasas de eficacia de más del 95%, si bien puede haber reinfección. En un estudio del Gregorio Marañón de Madrid, en hombres que tienen sexo con hombres la tasa de reinfecciones es del 5,93%, mientras que en los usuarios de droga es del 0,21%.

Se mantiene también el significativo número de personas con coinfección VIH/Hepatitis C. Se está viendo en países con buen acceso al tratamiento como España que muchos hombres homosexuales y bisexuales, con VIH y carga viral indetectable, tienen regularmente prácticas sexuales sin preservativo, lo que les supone un riesgo para la Hepatitis C, puesto que tener VIH incrementa la posibilidad de contraer otra ITS.
Otro de los retos de los agentes de salud es el de incidir más en los cuidados y autocuidados para personas conscientes de que tienen el VIH.

Autotest y falta de prevención

Hay una elevada aceptación de los autotests del VIH entre pacientes ambulatorios. Los pacientes de las clínicas que ofrecían el autotest en Malaui fueron siete veces más propensos a hacerse la prueba que las personas a las que el médico les ofreció realizarse pruebas y counselling (PITC, en sus siglas en inglés). El proporcionar los kits de autotest en los centros de salud puede ser una estrategia prometedora para vincular con los servicios de atención.

Sin embargo, la región de Europa del Este y Asia Central está descontrolando las estrategias de prevención y atención a personas con VIH, con un aumento de nuevos diagnósticos del 60% entre 2010 y 2015. Esto, a buen seguro, lastrará los objetivos internacionales en el próximo lustro.

Lo que ha mostrado la Conferencia AIDS 2018 es que el VIH se debe combatir no sólo como un aspecto clínico. Es un asunto transversal que sólo se podrá resolver una vez que se ofrezca una respuesta interrelacionada de agentes sociales-políticos-sanitarios.

Al igual que en los años 80-90, nos encontramos con obstáculos que son principalmente ideológicos (desatención por clasismo y serofobia). También queda reflejado el avance de los estudios y descubrimientos clínicos, de los cuales deberíamos beneficiarnos todas las personas, con independencia de nuestro estatus serológico y social, para que la PrEP o el acceso a tratamiento dejen de ser privilegios y pasen a ser derechos.

Como sociedad que debe hacer frente al VIH/Sida, todavía quedan muchos retos para implicarnos.

Si necesitas más información o quieres colaborar con nosotros e implicarte en estos retos, puedes llamarnos al 91 358 14 44 o escribirnos a info@apoyopositivo.org.