Para que todas las personas puedan disfrutar de la salud sexual:

Por la despatologización trans

Hoy he acudido a la consulta de mi médico preocupado por la posibilidad de haber contraído el VIH. El otro día tuve relaciones con un chico y no tomamos precauciones. Estaba preocupado y sin plantearle con quien había mantenido relaciones sexuales, de primeras lo que me ha dicho el doctor ha sido:

– «sabes que es muy difícil que una mujer transmita el VIH a un hombre, y menos con una sola relación…»

En este punto es cuando he tenido que aclarar:

 – «bueno, es que yo tengo relaciones con otros hombres.»

La respuesta del doctor ha sido:

– «ah, en ese caso es distinto. Vamos a hacer una revisión porque, además, de VIH nos tendremos que plantear otras infecciones, desnúdate de cintura para abajo y dirígite a la camilla, por favor.

Y aquí es cuando vino la siguiente parte complicada de la consulta. Cuando el buen doctor en lugar de encontrarse los genitales que había dado por hecho encontrarse, se encuentra una vagina y, es que, sí ¡¡soy una persona trans!!. Tras la primera incertidumbre, comienza a revisar mis genitales con el espéculo como si no hubiese pasado nada mientras, para quitarme la preocupación, me comenta:

–  en las relaciones vaginales el riesgo de transmisión …

Con no poco esfuerzo, le detengo en lo que me está contando y le digo:

– mis relaciones sexuales consisten en la penetración anal con otros hombres.

Llegados a esta situación y sin darle más vueltas al asunto, me han solicitado una analítica completa.

Esta historia es ficticia, pero perfectamente podría ser una situación cotidiana a la que, seguramente, se enfrentan muchas personas trans*

El día 22 de Octubre se celebra el Día Internacional de la despatologización trans* y, desde Apoyo Positivo, consideramos esta reinvindicación como fundamental, no sólo por las implicaciones que tiene tener que someterse a una evaluación psiquiátrica para acceder a un tratamiento hormonal y/o quirúrgico o para el reconocimiento legal del género sino por las consecuencias que, además, puede tener para la salud sexual.

 

Imagen 1
Ilustración extraida de Raquel (Lucas) Platero (2014). Trans* exualidades. Acompañamiento, factores de salud y recursos educativos. Ed. Bellaterra

Si entendemos la salud sexual como un estado de bienestar físico, mental y social más allá de la mera ausencia de enfermedad, pensemos en la graves consecuencias que tiene para las personas trans que su identidad aún sea considerada una patología: la falta de información a la población general, los prejuicios existentes y que tienen que desmontar día a día, la transmisión de un modelo de sexualidad basada en relaciones coitales (pene-vagina) y los métodos preventivos disponibles centrados, exclusivamente, en este modelo. La escasez de información respecto a su identidad, sus posibilidades preventivas, a las propias personas trans*. La escasa representatividad en estudios de investigación por ser consideradxs una minoría…
Pero algo se está moviendo, las reivindicaciones funcionan. Sirva de ejemplo el manifiesto elaborado por un grupo de personas transmasculinas gays, bisexuales y queer que reclaman un lugar en la respuesta mundial al VIH ya que, al igual que sucede en la historia con la que comenzamos este post, por los prejuicios sociales respecto a la transexualidad se sienten invisibilizades y no representades en la investigación, financiación e intervención frente al VIH.

Defender la despatologización, supone reducir las presiones de género en la construcción del propio cuerpo y de la identidad, visibilizar otras vivencias y realidades de los cuerpos y, por tanto, mejorar la salud sexual.

Un post realizado con la colaboración del grupo WE LOVE, el grupo joven de Apoyo Positivo.