Este 8 de marzo de 2018 se ha convocado un paro internacional de mujeres, al que se han adherido 177 países. Paramos porque aunque seamos la mitad de la población mundial se nos sigue silenciando, invisibilizando, acosando, agrediendo, humillando, violando y asesinando.



		

Incluso, en España, se ha dejado de contar a las mujeres asesinadas por hombres que no eran su pareja o expareja en cifras oficiales. ¿Dónde quedan todas las demás? Son asesinadas “invisibles”. Estas son las cifras oficiales y estos todos los feminicidios.

 

Ilustración de Leona Franca (@laleonafranca)

El año pasado fue incorporada por primera vez en la lista oficial de asesinatos por violencia de género Diana Quer, víctima sin ningún tipo de relación sentimental o personal con su asesino.

 

Imagen de La Correctora. Ejemplo claro de la violencia machista en los medios de comunicación.

Invisiblizadas en cualquier ámbito, si tomamos la palabra y gritamos contra ello, se nos acusa de exageradas, malfolladas, feminazis, o nos sueltan el manido NotAllMen…

No necesitamos que te defiendas como hombre de no ser un agresor o que defiendas al resto de hombres, necesitamos que te indignes con nosotras por lo que pasa, que calles y escuches cuando te lo contamos, pero que no calles ante la violencia, que no seas cómplice, que uses tus espacios para parar a tus amigos cuando hacen un chiste machista, cuando gritan o humillan a sus parejas mujeres, cuando hacen mansplaining, cuando acosan a mujeres…

Cuando en nuestros talleres en centros educativos hablamos de acoso callejero, en TODOS los grupos (desde 1º ESO, con edades a partir de 12 años) hay chicas que cuentan sus experiencias de acoso callejero o en redes sociales, tanto por parte de chicos y adolescentes como por parte de hombres adultos (como ejemplo, tenemos el comentario de una ellas al finalizar uno de estos talleres: un hombre mayor se puso a decirme cosas super feas por la calle, pero yo iba vestida como hoy, profe, y llevaba mi mochila, se veía perfectamente que soy una niña).

Pero, curiosamente, ninguno de los chicos reconoce haber acosado ni conocer a ningún chico o adulto que lo haya hecho.

Y por todo esto paramos. Porque sin nosotras se para el mundo. Pero para parar es necesario también contar con privilegios, no todas han podido parar aunque quisieran hacerlo, y algunas ni siquiera han querido hacerlo, por no verse reflejadas en el manifiesto de la huelga o no sentirse seguras al acudir. Por ellas, por todas las mujeres del mundo:

Por las trans

Por las migrantes

Por las racializadas

Por las putas

Por las neurodivergentes

Por las mujeres con diversidad funcional

Por las que con enfermedades discapacitantes, son agredidas por las administraciones

Por las abocadas a la pobreza

Por las utilizadas como arma de guerra

Por las deportadas y expulsadas

Por las que pertenecen a confesiones minorizadas

Por las que cuidan solas

Por el largo etc que quedan sin detallar

Por todas las que están y las que vendrán

Por las que nos arrebataron, las asesinadas, no os olvidamos

Por TODAS

Y es que no sólo las mujeres cisexuales, blancas, neurotípicas, con recursos somos invisibilizadas y violentadas, el resto de compañeras lo son más aún. Desde Apoyo Positivo no queremos que se invisibilice a ninguna mujer, y por ello este 8 de marzo hemos lanzado la campaña #Nosomosinvisibles

Y por todo esto UNIDAS, TODAS, MÁS QUE NUNCA ayer dijimos: ¡Basta ya! Y lo dijimos tomando las calles.

Porque ayer, hoy, siempre, el sentimiento que todo esto nos crea se puede resumir en las palabras de la actriz y activista Daniela Vega:

 

RESISTENCIA, REBELDÍA Y AMOR.