Durante la juventud, cada persona construye una relación consigo mismo, con los demás y con el mundo desarrollando estrategias personales para sentir placer o para no sufrir. El consumo de drogas ocupa un lugar importante entre estas estrategias.

Si la adolescencia es un periodo de descubrimiento y aceptación para la mayoría de hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, este cambio no cesa en la juventud donde se enfrentan a un conflicto de intereses por experimentar la libertad anhelada de ser uno mismo, y la responsabilidad que exige ser una persona autónoma en el mundo. Este deseado equilibrio se ajusta a lo largo de la vida, mas allá de los retos, los éxitos, las alegrías y las rupturas.

Hablamos de hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres (HSH)  y no de gays, ya que en el panorama actual de nuestro país, plural y diverso, no todos se identifican dentro de esta orientación sexual, también hay bisexuales y heterosexuales.

Son varios los estudios que advierten que el consumo de drogas entre HSH es más alto que en el resto de la población, y que este consumo deriva en conductas sexuales de riesgo.  Si bien este uso se da mucho más en adultos que en jóvenes, la mayoría de los consumos comienzan antes de los veinte años.

Ingerir popper por la boca, de forma accidental,

puede perforar el esófago

Los  principales escenarios donde los HSH consumen drogas son el ocio nocturno y los contextos  sexuales: chemsex. En el ámbito del chemsex el consumo de drogas es algo complementario a la practica sexual, y se utilizan principalmente mefedrona, GHB o metanfetamina para, entre otras razones, intensificar o alargar la práctica sexual. En cambio, en el ocio nocturno está vinculado más a lo social y sensual que a lo sexual y se utiliza para la desinhibición, para acrecentar la sensación de euforia o bien para aguantar toda la noche. En ambos casos, sea como sea su uso, cualquier consumo puede desembocar en un encuentro sexual donde nuestra capacidad de decisión y nuestra percepción de riesgo sobre la práctica se vea alterada.

En algunos sectores del colectivo HSH, donde el consumo de drogas está normalizado y la accesibilidad a estas sustancias está al alcance de todos, mantenemos la premisa de que informar es la base de un buen modelo preventivo junto al desarrollo de habilidades y capacidades sociales.

Consumir MDMDA o éxtasis en pastillas y cristal de forma

simultánea puede provocar una sobredosis

Desde Apoyo Positivo te invitamos a que conozcas cómo el consumo de drogas influye en tus prácticas sexuales y en tu salud sexual:

  • Alcohol: la droga más aceptada socialmente, pero no te fíes, sus efectos desinhibidores pueden hacerte perder el control de la situación. Está extendida la creencia popular de que el alcohol produce efectos estimulantes en las personas que lo consumen, sin embargo, actúa como depresor del sistema nervioso central.
  • Marihuana (porros, cannabis, chocolate, maría, hachis): el estudio EMIS, elaborado en el 2010, que vincula el uso recreativo de drogas entre los HSH, determinó que el cannabis era la droga consumida con mayor frecuencia entre los HSH, un 30,1%. Los porros hacen que nos relajemos y que nuestra percepción de riesgo en una relación sexual sea menor.
  • Cocaina (coca, nieve, periko): es cierto que produce mayor excitación sexual, pero muchas veces va acompañada de impotencia sexual o disfunción eréctil. La cocaína compromete tu sistema cardiovascular y puede provocar un infarto. Si a pesar de todo decides consumirla, no compartas turulos, ya que hay riesgo de transmisión de hepatitis C (VHC).
  • Viagra (azules, cialis, levitra): son pastillas para mantener la erección, pero el factor de excitación sexual corre de tu cuenta, está asociada a riesgos cardiovasculares. Mezclada con otras sustancias, como el popper, puede resultar muy peligrosa, ya que ambos actúan como vasodilatores y puede provocar la muerte.
  • Popper: se usa, sobre todo, para tener sexo. Su nombre técnico es nitrato de amilo o de butilo, al esnifarse produce un breve sofoco vertiginoso y estimulante acompañado de calor intenso. En fuertes dosis puede crear una depresión respiratoria y aumenta la presión interna del ojo. Dañan el tabique nasal produciendo heridas, por lo que no lo compartas, o si lo haces que tu nariz no este en contacto con el bote, también hay riesgo de transmisión de hepatitis C.

La metanfetamina o TINA es muy adictiva

y produce problemas cardiovasculares y psicosis paranoide

  • GHB (éxtasis líquido, G): es una sustancia que se usa como disolvente o quitamanchas. Se conoce  como éxtasis líquido, pero precisamente produce los efectos adversos al éxtasis. Entre sus efectos destaca la apetencia sexual y se consume en pequeñas dosis liquidas, mezclado con alcohol, tranquilizantes u opíacios puede ser muy tóxica. La diferencia entre una dosis que produce efectos eufóricos y la que lleva a la inconsciencia es muy pequeña.
  • Metanfetamina (TINA, T, META): es un potente estimulante que libera dopamina y serotonina en el organismo. Puede ingerirse, aspirarse, fumarse o inyectarse: slam. El slam es la vía más directa y en la que se produce un mayor y más rápido nivel de efectos. Produce una necesidad compulsiva y desaforada de practicar sexo, y una peligrosa dependencia psicológica que puede acabar en episodios psicóticos graves, magnificados por la falta de descanso. Cuando se interrumpe el consumo puede presentarse ansiedad, irritabilidad, paranoia, comportamientos violentos y depresión que puede llegar a durar semanas.
  • Ketamina (special K, KETA): es una droga disociada que produce separación de cuerpo y mente y puede provocar efectos alucinógenos. Se utiliza en medicina por sus propiedades analgésicas y anestésicas. Es peligrosa porque puede provocar pérdidas de conocimiento, trastornos psíquicos (ansiedad , pánico) y trastornos digestivos (nauseas, vómitos).
  • Mefedrona (mefe, miau, MF, M): es una droga estimulante muy adictiva con efectos similares al MDMA, de hecho, comenzó a ponerse de moda en Reino Unido en el año 2009 al estar presente en partidas de MDMA. Se vende como fertilizante de plantas, pero no lo es. Se impone como droga altamente adictiva ya que produce craving (necesidad compulsiva de seguir consumiendo), debido a que la tolerancia al consumo de desarrolla rápidamente por la corta duración de sus efectos (una o do horas), actúa como estimulante del  sistema nervioso central, sus vías de consumo pueden ser nasal, oral e inyectada, lo que supone un riesgo elevado de transmisión de VIH, Hepatitis B y C.

Como hemos visto, el consumo de drogas entre los HSH se dan en contextos sexuales, la larga duración de los efectos y el uso simultaneo de drogas depresoras y estimulantes requiere, en muchas ocasiones, la necesidad de múltiples parejas sexuales y, si bien, la premisa del sexo seguro puede o no estar implícita en las practicas sexuales, bajo los efectos de las drogas  la percepción de riesgo termina siendo muy baja.

Utilizar dildos o practicar fisting fucking

después de esnifar ketamina

o consumir cocaína por vía rectal,

puede producir desgarros y fisuras rectales y anales

Tener a mano siempre preservativos y lubricantes protege tu salud sexual, pero no de todos los efectos psicosociales subyacentes, como el deterioro de tu ocio y relaciones sociales y familiares, el coste económico, la perdida de empleo, y los efectos en tu salud global, por el consumo de drogas de las que todavía no se ha estudiado el impacto a lo largo del tiempo.

Ten presente también no prejuzgar consumos, al igual que un vaso de vino no hace a una persona alcohólica. un porro ocasional no la hace drogodependiente. Los consumos abusivos y las dependencias son situaciones complejas donde interactúan comportamientos de riesgo, con síntomas de dificultades más profundas, de las que hay que ser consciente.

Hacerse preguntas, disponer de una actitud asertiva y hablar con toda confianza sobre el consumo, sea cual sea, es necesario. Y queremos insistir en que, si decides consumir, es muy importante que sepas que estás consumiendo y valores qué efectos puede tener sobre ti. Además, recuerda que al ser sustancias ilegales, no pasan por ningún control de calidad por lo que nunca sabrás su contenido y composición.

 

flyergrupochemsex

 

Si deseas conocer más sobre drogas, PrEP (profilaxis pre-exposición), consumir minimizando riesgos y no de forma compulsiva; si quieres saber cómo negociar sexo con protección, establecer límites…, en Apoyo Positivo contamos con profesionales que te asesorarán de forma individual, confidencial y libre de prejuicios sobre sexo y drogas.

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